Reseña: El Ser del Umbral [Sin Spoliers]
El ser del Umbral
Cuando hablamos de terror cósmico se nos viene a la cabeza el innombrable Cthulhu, las lejanas tierras de Carcosa o las inenarrables montañas de la locura de la Antártida. HP Lovecraft creó un imaginario que le precedió y después de muerto, creó una corriente literaria que nos aterra a día de hoy más que nunca.
Cuando nos metemos en la narrativa de este autor es muy fácil perderse entre sus cientos de relatos y ediciones tan solo a nivel español. Hoy intentaré de la mejor forma posible hablaros de uno de mis relatos preferidos de este autor e intentaré hacerlo sin spoilers.
El ser en el umbral es un relato de Lovecraft escrito en 1933 y publicado por primera vez en la edición de enero de 1937 de Weird Tales. En España lo puedes encontrar recopilado junto a la Llamada de Cthulhu o en compañía de su obra completa.
Narrado en primera persona y ubicado en Arkham, una ciudad ficticia creada por el autor y situada en Massachusetts, cerca de Innsmouth. este relato nos pone en la piel de Daniel Upton, el cual desde el principio asegura no haber matado a su amigo Edward Pickman Derby.
A lo largo de este corto relato inverso veremos como Edward se va demacrando inevitablemente y como la misteriosa Asenath Waite parece querer que eso suceda sin que el lector o Daniel se den cuenta de lo que sucede hasta que es demasiado tarde.
El que desde el principio conozcamos que Edward es asesinado a manos de Daniel, y lejos de arruinar la lectura, aumenta enormemente la expectativa hasta que conocemos el final y se nos desvela la terrible verdad.
Este relato es magnífico e hila muy bien con otro de sus mejores relatos, Sombras sobre Innsmouth, ya que algunos de sus personajes aparecen en él. Por primera vez, uno de los protagonistas principales es una mujer, Asenath Waite. Lovecraft no acostumbraba a dar este tipo de «privilegios» a los personajes femeninos, al haber tenido una relación tormentosa con su madre y sus tías y, según su biografía, tener miedo a las mujeres y tener grandes patrones misóginos.
En definitiva, El ser del Umbral, es un relato magnífico que nos mantiene pegados a las páginas hasta el final, el cual, como casi todo lo que viene con su sello, suele ser pérfido y aterrador.